Codigo Etico

Como coach:
1) No realizaré intencionadamente declaraciones públicas engañosas o falsas
sobre lo que ofrezco como coach, ni realizaré declaraciones falsas por escrito en
ningún documento con relación a la profesión de Coaching, mis acreditaciones o
la ICF.
2) Informaré fielmente sobre mis cualificaciones, pericia, experiencia,
certificados y acreditaciones de la IFC relativos al Coaching.
3) Reconoceré y respetaré los esfuerzos y las contribuciones de los demás y no
los asumiré como propios. Comprendo que al infringir esta norma puedo ser
objeto de un recurso legal interpuesto por un tercero.
4) Me esforzaré, en todo momento, en identificar las cuestiones personales que
puedan perjudicar, ser incompatibles o interferir con mi actividad de coaching o
mis relaciones de coaching profesionales. Siempre que los hechos y las
circunstancias lo requieran, buscaré sin demora ayuda profesional y
decidiré la acción que deberé emprender, incluido si resulta apropiado
suspender o concluir mis relaciones de coaching.
5) Me comportaré de acuerdo con el código deontológico de la ICF en las
actividades de formación, tutoría y supervisión de coach.
6) Me comportaré y notificaré las investigaciones con honestidad y
competencia y según las normas científicas reconocidas y las directrices
pertinentes aplicables. Realizaré las investigaciones con el consentimiento y la
aprobación necesarios de las personas implicadas y de forma que los
participantes queden protegidos de cualquier posible daño. Todas las
actividades de la investigación se realizarán de modo que se ajusten a la
legislación aplicable del país en el que se lleve a cabo la investigación.
7) Conservaré, guardaré y desecharé todos los registros creados durante mi
actividad de coaching de modo tal que no afecte a la confidencialidad, la
seguridad y la privacidad y sea conforme a la legislación y los acuerdos
aplicables.
8) Utilizaré la información de contacto de los miembros de la ICF (direcciones de
correo electrónico, números de teléfono, etcétera) únicamente en el modo y
medida especificados por la ICF.
9) Procuraré evitar conflictos o posibles conflictos de intereses y en caso de que
existan los expondré abiertamente. Propondré retirarme de la relación en el
caso de que surjan tales conflictos.
10) Informaré a mi cliente y a su patrocinador de cualquier compensación
prevista de terceras partes que pueda pagar o recibir por referencias en
relación con dicho cliente.
11) Sólo intercambiaré servicios, bienes u otra remuneración no dineraria
cuando ello no dañe la relación de coaching.
12) No obtendré intencionadamente ninguna ventaja ni beneficio personal,
profesional o dineraria de la relación cliente/coach, excepto en forma de
compensación según lo estipulado en el contrato o acuerdo.
13) No realizaré intencionadamente declaraciones engañosas o falsas sobre los
resultados que mi cliente o el patrocinador obtendrá del proceso de coaching ni
de mí como coach.
14) No proporcionaré a los posibles clientes o patrocinadores información o
consejos que sepa o crea que son falsos o engañosos.
15) Elaboraré acuerdos o contratos claros con mis clientes o patrocinadores.
Respetaré los acuerdos y contratos constituidos en el contexto de las relaciones
de coaching profesionales.
16) Antes de la reunión inicial o durante ésta, explicaré detalladamente a mi
cliente y a los patrocinadores del coaching —y me esforzaré para que
comprendan— la naturaleza del coaching, la naturaleza y los límites de los
acuerdos de confidencialidad y financieros y cualesquiera otras cláusulas
establecidas en el acuerdo o contrato de coaching.
17) Seré responsable de definir los límites pertinentes, claros y respetuosos con
las diferencias culturales, que se aplicarán a las relaciones físicas que pueda
mantener con mis clientes o los patrocinadores.
18) No mantendré relaciones sexuales con ninguno de mis clientes o
patrocinadores.
19) Respetaré el derecho de mi cliente a concluir la relación de coaching cuando
lo desee durante el proceso, según las cláusulas estipuladas en el acuerdo o
contrato. Estaré atento a los indicios que muestren que mi cliente ha dejado de
beneficiarse de nuestra relación de coaching.
20) Si creo que mi cliente o el patrocinador puede recibir un mejor servicio de
otro coach u otros recursos, le animaré para que realice el cambio pertinente.
21) Aconsejaré a mi cliente que busque los servicios de otros profesionales
cuando lo considere necesario u oportuno.
22) Mantendré los niveles de confidencialidad más exigentes con la información
de mi cliente y del patrocinador. Elaboraré un acuerdo o contrato claro antes de
divulgar la información a otra persona, a menos que sea requerido por ley.
23) Elaboraré un acuerdo claro sobre el intercambio de la información de
coaching entre el coach, el cliente y el patrocinador.
24) Cuando me dedique a la formación de estudiantes de coaching, explicaré
claramente las políticas de confidencialidad a los estudiantes.
25) Compeleré a los coaches asociados o a las personas que dirija al servicio de
mis clientes y sus patrocinadores, ya sea de forma remunerada o voluntaria, a
que elaboren acuerdos o contratos claros que cumplan la Parte 2 Sección 4 del
código deontológico de la ICF: las normas de confidencialidad y privacidad y
todo el código deontológico hasta donde sea aplicable.
Parte 3: Juramento de ética profesional de la ICF
Como coach profesional reconozco y acepto respetar mis obligaciones éticas y
legales ante mis clientes y patrocinadores de coaching, mis colegas y el público
en general. Prometo acatar el código deontológico de la ICF y aplicar estas
normas en mis servicios de coaching.
Si infrinjo este juramento de ética profesional o cualquier parte del código
deontológico de la ICF, acepto que la ICF según su criterio me responsabilice de
ello. Acepto además que mi responsabilidad ante la ICF por mi incumplimiento
conlleve sanciones como la pérdida de mi titularidad como miembro de la ICF
y/o mis acreditaciones de la ICF.

La ICF promueve once competencias clave que todo Coach debe conocer y
utilizar como Coach. Pasamos a describirlas para que las interiorice.
Las once competencias clave de Coaching que se describen a continuación se
desarrollaron para facilitar la comprensión de las capacidades y enfoques que se
utilizan actualmente en el Coaching profesional conforme a la definición de la
ICF. También le ayudarán a comparar su propia formación con la formación que
cabe esperar en un Coach.

Las competencias clave se agrupan en cuatro apartados lógicos. Los grupos y las
competencias individuales no están ponderadas: no representan ningún tipo de
prioridad ya que todas ellas son imprescindibles para cualquier coach
competente.
A. SENTAR LAS BASES
1. Respetar las normas éticas y deontológicas. Comprender la ética y la
deontología del Coaching y ser capaz de aplicarlos adecuadamente a
todas las situaciones de Coaching.
‐ Comprende y demuestra mediante sus propias acciones el código de
conducta de la ICF (Módulo 1).
‐ Comprende y respeta todas las normas éticas de la ICF (Módulo 1).
‐ Comunica con claridad las diferencias entre coaching, consultoría,
psicoterapia y otras profesiones de apoyo.
‐ Deriva el cliente a otro profesional de apoyo cuando es necesario,
sabe cuándo es necesario y conoce los recursos disponibles.

2. Establecer el acuerdo de coaching. Capacidad de comprender lo que
requiere la interacción concreta de coaching y de alcanzar un acuerdo
con el cliente, nuevo o potencial, sobre el proceso y la relación de
coaching.
‐ Comprende y presenta eficazmente al cliente las pautas y los
parámetros concretos de la relación de coaching (logística, tarifas,
calendario, participación de terceros, etc.).
‐ Logra un acuerdo sobre lo que es y lo que no es apropiado en la
relación, sobre lo que se ofrece y lo que no se ofrece y sobre las
responsabilidades del cliente y del coach.
‐ Determina si su método de coaching se corresponde eficazmente
con las necesidades del cliente potencial.
B. CREAR CONJUNTAMENTE LA RELACIÓN
3. Establecer confianza e intimidad con el cliente. Capacidad de crear un
entorno seguro y de apoyo que genere confianza y respeto mutuos
durante todo el proceso.
‐ Muestra un interés sincero por el bienestar y el futuro del cliente.
‐ Demuestra permanentemente integridad personal, honestidad y
sinceridad.
‐ Establece acuerdos claros y cumple lo pactado.
‐ Demuestra respeto por las ideas, el estilo de aprendizaje y la forma
de ser del cliente.
‐ Presta un apoyo permanente y defiende nuevos comportamientos y
acciones, incluidos los que conllevan la asunción de riesgos y el
miedo al fracaso.
‐ Pide permiso para ayudar al cliente en áreas nuevas y delicadas.

4. Presencia del coaching. Capacidad de ser plenamente consciente y de
crear una relación espontánea con el cliente utilizando un estilo
abierto, flexible y seguro.
‐ Está presente y demuestra una actitud flexible durante el proceso
de coaching adaptándose a cada momento.
‐ Usa su propia intuición y confía en su conocimiento, sigue su
instinto.
‐ Es abierto ante la novedad y asume riesgos.
‐ Considera muchas formas de trabajar con el cliente y decide en cada
momento la más adecuada.
‐ Utiliza el humor eficazmente para desdramatizar y generar energía.
‐ Cambia de enfoque con confianza y experimenta nuevas
posibilidades en su propia acción.
‐ Demuestra confianza al trabajar con emociones fuertes y puede
gestionar las emociones del cliente sin sentirse aturdido ni
involucrado en ellas.
C. COMUNICAR CON EFICACIA
5. Escucha activa. Capacidad de centrarse completamente en lo que dice
y lo que no dice el cliente, de comprender el significado de sus palabras
en su contexto y de ayudar al cliente a expresarse.
‐ Atiende al cliente y respeta sus prioridades sin intentar imponer su
propio orden del día.
‐ Escucha las preocupaciones, objetivos, valores y creencias del
cliente con relación a lo que es y no es posible.
‐ Distingue entre las palabras, el tono de voz y el lenguaje corporal.
‐ Resume, amplía, reitera y refleja lo que el cliente ha dicho para
asegurar la claridad y la comprensión.
‐ Estimula, acepta, explora y refuerza la expresión de los
sentimientos, percepciones, preocupaciones, creencias,
sugerencias, etc. del cliente.
‐ Integra las ideas y sugerencias del cliente y basa su discurso en ellas.
‐ Resume o comprende la esencia de la comunicación del cliente y le
ayuda a concretar en lugar de prolongar su discurso.
‐ Permite al cliente dar salida a la situación o resolverla sin establecer
juicios ni vínculos para abordar los pasos futuros.
6. Cuestionar con fuerza. Capacidad de hacer preguntas que revelan la
información necesaria para obtener el máximo beneficio para la
relación de coaching y para el cliente.
‐ Hace preguntas que reflejan la escucha activa y la comprensión del
punto de vista del cliente.
‐ Hace preguntas que evocan descubrimiento, perspectiva,
compromiso o acción (que ponen en duda las premisas del cliente).
‐ Hace preguntas abiertas que son aclaratorias o crean nuevas
posibilidades o enseñanzas.
‐ Hace preguntas que permiten avanzar al cliente hacia su objetivo en
lugar de pedirle que se justifique o que mire hacia atrás.
7. Comunicación directa. Capacidad de comunicarse eficazmente durante
las sesiones de coaching y de utilizar el lenguaje que tenga el mayor
efecto positivo en el cliente.
‐ Es claro, estructurado y directo al compartir y ofrecer opiniones.
‐ Reformula y estructura las ideas para ayudar al cliente a
comprender desde otro punto de vista lo que quiere o lo que duda.
‐ Formula con claridad los objetivos del coaching, la agenda de
reuniones y el objetivo de las técnicas y los ejercicios.
‐ Utiliza un lenguaje apropiado y respetuoso con el cliente (no sexista,
no racista, no técnico, no especializado).
‐ Utiliza metáforas y analogías para ayudar a ilustrar un argumento o
crear una imagen verbal.
D. FACILITAR EL APRENDIZAJE Y LOS RESULTADOS
8. Crear conciencia. Capacidad de integrar y evaluar con precisión varias
fuentes de información y de hacer interpretaciones que ayuden al
cliente a ser consciente para obtener los resultados pactados.
‐ Va más allá de lo que dice el cliente al evaluar sus preocupaciones y
no se ve atrapado en la descripción del cliente.
‐ Hace averiguaciones para mejorar la comprensión, la conciencia y la
claridad.
‐ Identifica las preocupaciones ocultas del cliente, sus formas
habituales y fijas de percibirse a sí mismo y de percibir el mundo, las
diferencias entre los hechos y la interpretación, las discrepancias
entre pensamientos, sentimientos y acciones.
‐ Ayuda al cliente a descubrir nuevos pensamientos, creencias,
percepciones, emociones, estados de ánimo, etc. que refuerzan su
capacidad de actuar y a conseguir lo que es importante para él.
‐ Ofrece enfoques más amplios al cliente e inspira compromiso para
cambiar sus puntos de vista y encontrar nuevas posibilidades de
acción.
‐ Ayuda al cliente a ver los distintos factores interrelacionados que
condicionan su comportamientos (pensamientos, emociones,
lenguaje corporal, antecedentes).
‐ Expresa su punto de vista de forma útil y comprensible para el
cliente.
‐ Identifica los principales puntos fuertes y las principales áreas de
aprendizaje y crecimiento, así como lo que requiere un tratamiento
prioritario durante el proceso de coaching.
‐ Pide al cliente que distinga entre los problemas triviales e
importantes, entre los comportamientos coyunturales y
recurrentes, cuando detecta una diferencia entre lo que se dice y lo
que se hace.
9. Diseñar las acciones. Capacidad de crear oportunidades de aprendizaje
continuo con el cliente durante el coaching y en el trabajo y la vida en
general. Capacidad de emprender nuevas acciones que conduzcan de
la forma más eficaz a los resultados pactados del coaching.
‐ Estimula y ayuda al cliente a definir acciones que le permitan
demostrar, poner en práctica y profundizar lo que ha aprendido.
‐ Ayuda al cliente a centrarse y a explorar sistemáticamente las
preocupaciones y las oportunidades importantes para los objetivos
pactados del coaching.
‐ Incita al cliente a explorar ideas y soluciones alternativas, evaluar
opciones y tomar las decisiones correspondientes.
‐ Promueve la experimentación activa y el autodescubrimiento, para
que el cliente aplique de inmediato lo que se ha discutido y
aprendido durante las sesiones en su vida profesional y privada.
‐ Celebra el éxito y las posibilidades de crecimiento futuro del cliente.
‐ Cuestiona las premisas y los puntos de vista del cliente para
provocar nuevas ideas y encontrar nuevas posibilidades de acción.
‐ Defiende o adelanta los puntos de vista que coinciden con los
objetivos del cliente y, sin comprometerse, anima al cliente para
que los considere.
‐ Ayuda al cliente a actuar de inmediato durante la sesión de
coaching, ofreciéndole su apoyo en el momento.
‐ Fomenta los esfuerzos y desafíos, pero también un ritmo cómodo
de aprendizaje.
10.Planificar y definir los objetivos. Capacidad de desarrollar y mantener
un plan eficaz de coaching con el cliente.
‐ Consolida la información recopilada y establece con el cliente un
plan de coaching y objetivos de desarrollo que resuelven los
aspectos principales del aprendizaje y el desarrollo.
‐ Crea un plan con resultados alcanzables, medibles, concretos y con
objetivos temporales.
‐ Realiza ajustes en el plan si así lo exigen el proceso de coaching y los
cambios de situación.
‐ Ayuda al cliente a identificar y acceder a los distintos recursos de
aprendizaje (libros, otros profesionales, etc.).
‐ Identifica y marca como objetivos los primeros éxitos importantes
para el cliente.
11.Gestionar el progreso y la responsabilidad. Capacidad de mantener la
atención en lo que es importante para el cliente y de trasladar la
responsabilidad de la acción al cliente.
‐ Solicita claramente acciones al cliente que le hagan avanzar hacia
sus objetivos declarados.
‐ Realiza un seguimiento preguntando al cliente por las acciones a las
que se ha comprometido durante las sesiones anteriores.
‐ Reconoce al cliente lo que éste ha hecho, lo que no ha hecho, lo que
ha aprendido o de lo que se ha dado cuenta desde las sesiones
anteriores de coaching.
‐ Prepara, organiza y revisa eficazmente con el cliente la información
obtenida durante las sesiones.
‐ Orienta al cliente entre las sesiones manteniendo su atención en el
plan de coaching y los resultados, las rutas de acción pactadas y los
temas de las sesiones futuras.
‐ Se centra en el plan de coaching sin cerrarse a ajustar los
comportamientos y las acciones en función del proceso de coaching
y de los cambios de dirección durante las sesiones.
‐ Es capaz de adaptar su discurso a distintos ámbitos: la dirección que
toma el cliente, el contexto de los temas tratados y la meta del
cliente.
‐ Promueve la autodisciplina del cliente y hace que sea responsable
de lo que dice que va a hacer, de los resultados de una acción
intencional y de un plan específico con plazos de tiempo.
‐ Desarrolla el potencial de toma de decisiones del cliente, resuelve
sus preocupaciones clave y fomenta su desarrollo (para obtener
información y determinar las prioridades y el ritmo de aprendizaje,
para reflejar las experiencias y aprender de ellas).
‐ Enfrenta al cliente de forma positiva al el hecho de que no adopta
las acciones pactadas.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s